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Los fantasmas del oro verde de Chiriquí septiembre 1, 2007

Posted by BPP in Agricultura, Bananeras, Monocultivos.
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ABANDONO.

Divalá agoniza entre los fantasmas del oro verde

Didacio Camargo G.

Son las 4:30 a.m. de un día de hace ya muchos años. Ha llovido toda la noche, pero el sonido del primer tractor que está tratando de encender el indio Higinio (empleado de confianza de la finca Santa Teresa) despierta a una treintena de trabajadores que residen cerca del hangar donde se cobijan unos 15 tractores más. Enseguida, todos comienzan a prepararse para el arduo día de trabajo que les espera y, por supuesto, para llegar primero a desayunar en la fonda de la señora Mina, o en la de Emperatriz, quienes apenas escucharon encenderse los tractores, acompañados del canto de un viejo gallo, comenzaron a atizar el fogón para hacer el café.

En mis años de estudiante de secundaria aprovechaba los meses de vacaciones para trabajar en las fincas bananeras independientes, localizadas en el corregimiento de Divalá, distrito de Alanje, provincia de Chiriquí. De esta forma podía ayudar a mis padres a comprar los útiles que iba a necesitar para el siguiente período escolar. En realidad, en estas fincas de producción del banano, junto a muchos estudiantes, llegamos a entender lo importante que es estudiar y, sobre todo, cuánto sacrificio hace un padre o una madre para brindarle educación a un hijo.

Sobre estos asuntos puedo hablar bastante por la experiencia vivida; sin embargo, el tema que nos debe preocupar en estos momentos es el desinterés que han mostrado las autoridades ante el cierre de una decena de fincas bananeras clave para el sostenimiento económico de la región. Ya sea que le llamemos cierre, quiebra, embargo, el punto es que estas fincas no están funcionando desde hace ya una década.

Se trataba de empresas productivas y, pese a que solían violar algunas reglamentaciones salariales y desatendían medidas de salud fundamentales, lo cierto es que eran fuentes de empleo seguro para cientos de hombres y mujeres que a lo largo de tantos años contribuyeron al crecimiento de su región y al desarrollo de su provincia, en esta importante área geográfica del país.

Son hombres y mujeres que mancharon sus ropas y curtieron sus uñas con la leche del guineo, y que hoy se encuentran en un total abandono por los que rigen el país, los de ahora y los de antes, quienes se han hecho de la vista gorda sin procurar una solución para este grave problema. Y en verdad se trata de un asunto grave, porque esos productores del que una vez fuera conocido como “oro verde”, terminaron despedidos de sus trabajos; solo recibieron en compensación una existencia miserable pues, para colmo de males, sus patronos eran de esos que descuentan las cuotas del Seguro Social, pero que no las reportaban a la entidad, perjudicando vilmente a sus empleados.

¿Y el sindicato? Bien gracias y usted. Los dirigentes del gremio resultaron copias fieles de aquel Morris y otros que representaban a los trabajadores de la empresa Chiriquí Land Company: falsos líderes sindicales que utilizaron el sudor y las manchas de guineo de muchos trabajadores para beneficio propio, bailando al son de los partidos políticos que estuvieran en el poder.

No hace mucho tuvimos invitados especiales para ver cómo lucía la franja canalera dispuesta para la ampliación; no quiero decir que eso no es importante, pues se hizo por la voluntad de la mayoría ciudadana. No obstante, mientras una administración hace uso de millones de dólares en un trabajo que seguramente beneficiará a nuestros hijos, me pregunto cuántas décadas más tendrán que esperar los trabajadores de las fincas independientes para que se les haga justicia, se les pague todo lo que se les adeuda y se les recompense por ese sacrificio que han venido haciendo para subsistir y aceptar que su vida productiva les fue arrebatada por unos cuantos bellacos que, amparados por la clase política, les truncaron los sueños y los echaron a un lado, condenándolos a ser como fantasmas en la tierra que produjo tanto “oro verde”.

 

El autor es periodista

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Comentarios»

1. carlos valencia - octubre 31, 2007

Como lo dice el artículo la compañía rompió varias reglas, pero lo que no se puede negar es que brindaba una plaza de empleo segura y gracias a las supuestas participaciones del sindicato, que no hace más nada que intervenir para su propio beneficio y en situaciones que solo le produzcan bienes, les quiero decir a todos los lectores por qué el sindicato bananero no intervino a la hora que Chiquita Banana se dio a la quiebra dejando a los trabajadores sin pan en sus casas.

¿Será que hubo un par de Washintongs bajo de la mesa? si antes de eso sólo hacian paro de labores. Les digo esto porque cada dia que pasaban en esos paros de labores se dejaban de exportar miles de cajas produciendo una pérdida en la empresa.

Sin embargo la empresa no es bendita. Dicha empresa está acostumbrada a instalarse em países en desarrollo, explotar a sus trabajadores. Hay que recordar que la Chiquita Banana una vez cerró la mayoria de sus fincas en Panama procedió a comprar miles de hectareas en África. Así es que nada de quebrar si alguien logra investigar en los archivos de esta empresa se dara cuenta de las muchas acusaciones .

Ambas partes tuvieron … por que no invertir en un puerto donde el desarrollo se da parejo no se necesita una transnacional para que Chiriquí-Bocas del Toro vuelva a renacer como la mina de oro verde.


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