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Punta Burica, un territorio que está a la deriva mayo 1, 2006

Posted by BPP in Barú, Chiriquí, Puerto Armuelles.
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FRONTERA. La falta de vigilancia deja espacio libre a los traficantes.

Punta Burica, un territorio que está a la deriva

Pobladores no cuentan con una carretera que les permita entrar y salir del área.Las pocas infraestructuras de salud tienen muy limitados recursos para dar una buena atención.

ESPECIAL PARA LA PRENSA/ B. Gómez
ECOLOGÍA. Las tierras de Burica son un refugio de especies animales, muchas de ellas en peligro de extinción.

Boris Gómez
DAVID, Chiriquí

En la población de pescadores de Balsa, en la península de Punta Burica, una mañana se encontró abandonada una lancha con todo y motor. Nadie la reclamaba como suya y tampoco había forasteros en el lugar.

Pasados los días, los moradores se atrevieron a inspeccionarla y se percataron de que tenía un doble fondo, que se utiliza para trasegar mercancía ilícita, como droga.

La lancha sigue allí desde el año pasado y nadie la toca. Los pescadores y la población están convencidos de que los traficantes de drogas tienen tantos recursos, que no les importa abandonar una lancha cuyo valor es de varios miles de dólares si les estorba para realizar una operación.

La nave es una de las pruebas de que por la falta de vigilancia el lugar es apropiado para que los traficantes utilicen esta punta como “su ruta de la droga”.

El lugar está atrayendo al turismo, por su belleza y reducto de fauna y flora, pero los que han llegado ven con gran temor la posición del lugar, cercana al narcotráfico.

“Duermo con dos escopetas y un rifle. Tengo tres perros preparados por cualquier cosa”, dijo un extranjero residente de la zona que pidió reserva de su nombre.

Punta Burica está en el corregimiento de Limones y es el último extremo del occidente del país. Se habla de ella como un lugar distante, pero no es que esté tan lejos, es que está aún casi incomunicada.

La última comunidad, Bella Vista, está a sólo 25 kilómetros de Puerto Armuelles, sin embargo, no existe una carretera y sus residentes tienen que viajar en vehículos de doble tracción por toda la costa para llegar a su destino. Sólo se puede viajar cuando no hay marea alta.

El paso de la droga

Uno de los moradores de Bella Vista señala que usualmente se puede ver a gente caminando por la costa, con mochilas en la espalda y preguntando sobre los puestos de vigilancia o de migración.

Sólo hay una estación de policía en Limones. Dos agentes están asignados, pero estaba cerrada.

Nadie responde ante los comentarios de que miembros de la población están colaborando con los traficantes al recoger bultos de droga lanzados al mar desde el aire por los tripulantes de avionetas.

Héctor Wong, jefe de la Policía Técnica Judicial en Chiriquí, acepta que lo apartado del lugar lo hace vulnerable a la actividad del narcotráfico.

La Fiscalía de Drogas de Chiriquí prefiere no hablar del tema. Sus funcionarios dijeron que las investigaciones en la zona, después del caso de la avioneta derribada a 35 kilómetros, en finca Jagua, el pasado 19 de abril, están en proceso y no era posible adelantar detalles.

Especialistas en aviación declaran que la zona costera de Burica es recorrida por aviones que vienen desde México a recoger droga y a dejar el dinero de la transacción. “Vuelan a muy baja altura para no ser detectados por los radares”, indicó el especialista.

Prometen la carretera

Punta Burica es uno de los últimos tesoros ecoturísticos que tiene Chiriquí. Lo aceptan distintas autoridades.

Según el Ministerio de Obras Públicas ya hay una partida de 225 mil dólares incluida en el presupuesto del presente año para la construcción de la carretera hasta el poblado de Limones. Quedarán zonas aún sin contacto como Bella Vista pues no está presupuestado el tramo a ese sector.

Don Bolívar, un veterano que confiesa haber dejado el licor, pero no así la cerveza, señala que el corregimiento no tiene la más mínima atención en materia de salud.

La zona tiene un gran potencial turístico. Tiene playas e islas cercanas. Algunos moradores piden presencia permanente de la Autoridad Nacional del Ambiente para detener la matanza de monos y la cacería de tortugas y recolección de los huevos.

“Antes de que venga la carretera, necesitamos vigilancia y seguridad, sino los que vengan en el futuro no van a encontrar nada más que playas sin animales”, dijo Vielka González, una moradora preocupada.