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Los retos de la producción bananera en Puerto Armuelles diciembre 20, 2007

Posted by BPP in Agricultura, Agroindustria, Bananeras, Puerto Armuelles.
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Los retos de Coosemupar

Chiquita Brands y Coosemupar llegaron a un acuerdo que flexibiliza el actual contrato de compra-venta de banano. Esto imprime entusiasmo entre los trabajadores, pero también un sinnúmero de metas que alcanzar

Boris Gómez
mf@prensa.com

CAMBIOS. Las nuevas condiciones contractuales entre Coosemupar y Chiquita Brands permitirán a la cooperativa aprovechar mejor sus cosechas.
LA PRENSA | Boris Gómez

El final del contrato de exclusividad para comercializar banano de segunda entre la Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (Coosemupar) y Chiquita Brands realmente marca el inicio de una nueva etapa llena de retos para los productores en el Pacífico panameño.

El contrato original impedía a los productores vender la fruta que Chiquita descartaba por no cumplir con sus parámetros de exportación. Ahora Coosemupar tiene la opción de vender la fruta al mejor postor a través de la Bolsa Nacional de Productos S.A. (Baisa). Pero la libertad tiene un precio, y la organización también tendrá que hacer frente a sus deudas, ser buena administradora del dinero que sirve para pagar a los trabajadores y demostrar eficiencia en la producción.

El documento, firmado por ambas partes, plantea que Coosemupar cancelará la deuda que tiene con la empresa por el traspaso de 3 mil hectáreas de bananales y equipos, la cual asciende a 5.5 millones de dólares.

Además, mientras dure la transición Chiquita comprará a Coosemupar la caja de fruta (de primera calidad y con 19.2 kilogramos de peso) en 6.50 dólares, es decir, un dólar más del precio que pagaba.

Durante el mes de noviembre, periodo en el que la cooperativa no le vendió banano a Chiquita, como medida de presión para negociar un nuevo sistema de comercialización, se hicieron contactos que permitieron vender fruta, que la multinacional no aceptaba como producto de exportación, a una comercializadora italiana y a otra costarricense.

En total vendieron 300 mil cajas, bajo la marca Estrella Bananas, a la comercializadora italiana Cedit y 153 mil cajas a la empresa costarricence. Ahora, los trabajadores esperan que se haga efectivo el pago que les corresponde producto del recién logrado negocio.

Y mientras el pago llega, Coosemupar se enfrenta a deudas que suman aproximadamente 30.5 millones de dólares, incluyendo a su mayor acreedor, el Banco Nacional de Pana-má, a quien le debe cerca de 24 millones, y 5.5 millones de dólares a Chiquita Brands.

Esta semana, según Salustiano De Gracia, secretario del Sindicato de Trabajadores de la Chiriquí Land Company y Empresas Afines, conversarán sobre la política que se fijará para pagarle al Estado.

Por ahora, se han fijado como meta que Chiquita, a través de Baisa, retenga en favor de la empresa 50 centavos por cada caja vendida.

De esos 50 centavos, 20 centavos irán a las arcas del Banco Nacional de Panamá para amortizar la deuda de la cooperativa con la entidad crediticia y los 30 centavos restantes se utilizarán para abonarle a Chiquita.

NUEVOS MERCADOS

El contrato de compra-venta de exclusividad para la fruta de segunda entre Chiquita y Coosemupar, que era válido hasta el 30 de junio de 2013, luego de llegar a un acuerdo, culminará el 29 de febrero de 2008.

Venderle el banano por contrato a un solo comprador hacía muy difícil que Coosemupar fuera una empresa libre, dice el gerente de Coosemupar, Hirisnel Sucre.

Las especificaciones de la transnacional en cuanto a peso y extensión de la fruta siempre fueron un tema de discusión. Melvin Torres, con 23 años de experiencia en la industria como obrero, señala que mucha fruta de excelente calidad se perdía por las especificaciones de Chiquita.

La multinacional sólo acepta bananos de ocho pulgadas en adelante. “Miles de cajas de banano dejaban de venderse por estas especificaciones. Ahora la fruta que no clasifica puede ser comercializada entre otros compradores”, afirma Torres.

En adelante, el objetivo será vender a futuro y la cooperativa se prepara logísticamente para poner su producto en Baisa. Tiene dos meses y medio para lograrlo.

Enzo Polo Cheva, presidente de la Cámara de Comercio de Chiriquí, dijo que la cooperativa tiene que prepararse para esta nueva etapa y es desde ahora que funcionará como una empresa con libertad, al momento de comprar los insumos y buscar asesoría técnica, servicios que eran controlados por la filial de Chiquita, Tecno Asesora Agrícola.

De Gracia asegura que “salirse del yugo del contrato, que siempre se consideró un monopolio, ha subido la moral de los trabajadores en las plantaciones y empacadoras, pues ahora sentimos que empezamos a trabajar para nosotros mismos”.

BUENAS PERSPECTIVAS

En los primeros ocho meses del año se han exportado 4 millones 453 mil 957 cajas de banano, todas al mercado europeo, por un valor cercano a los 23 millones de dólares, lo que representa un incremento del 18% de facturación.

Se han exportado 830 mil cajas más, es decir, 20% en relación a lo exportado los primeros ocho meses del año 2006.

Los líderes de Coosemupar esperan que estos volúmenes de exportación se mantengan y puedan aumentar a partir de 2008, ya que la plantación de 3 mil hectáreas de banano con que cuenta la cooperativa se encuentra fitosanitariamente bien atendida, lo que le permite tener un potencial de producción mucho mayor que el actual, siempre que la organización disponga de recursos financieros para continuar con el mantenimiento de sus tierras.

“No podemos fracasar. Aparte de Panamá, los ojos del mundo empezaron a vernos porque es una relación comercial novedosa en la que está a libre oferta y demanda”, dijo Sucre.

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